Vida a Bordo

OP. SEA GUARDIAN.- Submarino "Tramontana" (S-74)

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OP. SEA GUARDIAN.- Submarino "Tramontana" (S-74)
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Casi una semana ha pasado ya, y se dice pronto, desde que salimos de Cartagena en demanda de las aguas del Mediterráneo para cumplir con nuestra misión. Todavía se ve a la gente emocionada, casi hablando incluso en futuro de la próxima salida a la mar, aunque ya la estemos llevando a cabo. No es del todo extraño tampoco escuchar por los "corrillos" expresiones tales como: ¡una semana aquí, se nos ha pasado volando! o ¡si parece que es ayer cuando salimos! que demuestran que, a pesar de estar 24 horas debajo del agua, el tiempo no pasa tan despacio como parece.

Caminar a popa del submarino es como vivir en un mundo diferente, quién me iba a decir a mi que, desde mi humilde morada en la proa, caminando escasos 40 metros a popa rumbo al servicio me iba a encontrar tantas historias, tantas situaciones. Apenas salgo de mi cama y a poco tropiezo con un deportista, que aprovecha los últimos minutos previos a entrar de guardia haciendo unas flexiones, dice que conviene estirar el cuerpo y hacer deporte.

A lo largo del pasillo atravieso la cámara de mando, donde la gente que está de guardia hace su trabajo y después, empiezo a ver vidas a través de partidas de ajedrez, películas y aperitivos que se sirven a cualquier hora en las diferentes cámaras. Resulta interesante ver cómo, en pleno siglo veintiuno, aún existen rincones en el mundo donde no llega la cobertura y los juegos de mesa y los libros se hacen hueco en el día a día. Las conversaciones entre amigos, las historias, la familia y las anécdotas durante la hora de la comida desplazan a las pantallas y a las redes sociales, que lejos de echarse de menos, se echan de más.

Lo más curioso es que, da igual la hora que sea del día siempre suelo escuchar alguna risa que se escapa de una conversación. Aprovecho para preguntar cuál será el menú del día para hoy y como no, de nuevo me quedo sorprendido, pero la cocina la dejaremos para otro día, que ya es mi turno y me quiero volver a dormir.¡ Buenas noches, o buenos días!

    
        

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