Se encuentran uds en un Buque de la Armada que por la moderna tecnología que emplea, la diversidad de misiones que desempeña y la cantidad y calidad del personal que le da vida podría plantear los siguientes interrogantes:
En este video descriptivo realizado con los humildes medios de a bordo les iremos desentrañando los secretos de este ingenio naval.
Empecemos con un poco de historia.
El Portaaviones "Príncipe de Asturias" es el 3º con el que ha contado la Armada a lo largo de su historia.
Los dos primeros se bautizaron con el nombre de "Dédalo".
Uno sirvió en los años 20 como portahidroaviones y dirigibles y fue conocido mundialmente porque en su cubierta tomó por primera vez un artefacto volante, el Autogiro de Juan de la Cierva.
El segundo "Dédalo" estuvo en servicio entre 1967 y 1988 y con él la Armada recuperó el empleo de aeronaves embarcadas que con la creación del Ejército del Aíre se había perdido totalmente.
El "Príncipe de Asturias" diseñado por la Empresa Nacional "Bazán" con la colaboración decisiva de ingenieros de la Armada, fue construido y botado en los Astilleros del Ferrol. Y relevó al último "Dédalo" en 1988.
Desde entonces ha sido el buque insignia y buque de mando de la flota. Y ha introducido a España en el selecto grupo de naciones capaces de construir y operar un portaaeronaves.
Su original diseño fue avalado en 1996, cuando por primera vez en la historia una nación, Tailandia, encargó a otra, España, la construcción de un buque de estas características. El Portaaviones "Chakri Naruebet".
Pero volvamos al principio.
¿Dónde se encuentran ustedes?
Como buque de guerra, las características mas notables del "Príncipe de Asturias" son:
Como buque de mando proporciona capacidad para la conducción de misiones del grupo de proyección de la flota, completado por buques anfibios, fragatas de escolta, buques de apoyo logístico y ocasionalmente submarinos en apoyo.
La capacidad de ataque y de defensa del grupo de proyección está basada en gran medida en las aeronaves embarcadas
a bordo del portaaeronaves, sin olvidar la decisiva aportación de las armas de los escoltas.
Como aeropuerto y base aérea flotante el "Príncipe de Asturias" es capaz de operar 29 aeronaves entre aviones
"Harrier" y helicópteros.
Para que esta pista de vuelo móvil continúe operativa, incluso con condiciones de mar gruesa, el buque cuenta
con aletas estabilizadoras, que reducen notablemente los balances y cabezadas y proporciona una estabilidad de
plataforma muy superior a la normal en los buque de este porte La cubierta de vuelo tiene un longitud de 175 metros
y lleva en su parte de proa una rampa de lanzamiento inclinada 12,5º que proporciona en el despegue del avión
"Harrier" una inclinación y una fuerza centrífuga que tiende a elevarlo y lo sostiene en el aíre, aunque su velocidad sea inferior a la mínima de sustentación. Se consigue así despegar con una carrera de unos 60 metros
y mayor peso en el avión.
Para el mantenimiento de sus aeronaves dispone de espacio para talleres, equipos electrónicos, armas, así como de elementos auxiliares diversos, tales como grúas, tractores, carros de arrastre y equipos móviles de arranque. Cuenta igualmente con Pañoles de Armas, tanques de combustible de aviación, y en definitiva todo lo necesario para mantener operativo a su grupo aéreo embarcado.
También como si de un aeropuerto se tratase el "Príncipe de Asturias" cuenta con todo el personal, equipos y sensores necesarios para controlar el espacio aéreo en un radio de hasta 100Km.
Para dirigir todo el tráfico, tanto las operaciones de toma y despegue, como las de aproximación, tiene una torre de control y un centro de control del tráfico aéreo que difiere muy poco de los empleados en los aeropuertos civiles y aeródromos militares.
Finalmente dispone de capacidad para controlar el movimiento de sus aeronaves dirigiéndolas en el ataque, la interceptación, la exploración o cualquier otro cometido asignado, de forma similar a como lo efectúan los escuadrones de vigilancia, alerta y control del Ejército del Aíre.
Por último, aunque no por ello menos importante, el Portaaviones "Príncipe de Asturias" es también un pequeño pueblo. En el que conviven 605 hombres y mujeres.
Su Comandante hace las veces de Alcalde. Cuenta con un grupo cercano de asesores, en el argot naval "Jefes de
Servicio", que actúan como si de verdaderos Concejales se tratara y que se encargan de dirigir el funcionamiento
de esta mini-ciudad flotante.
Su hospital con capacidad para 13 camas, está atendido por médicos y enfermeros de las mas diversas especialidades.
Cirujano, anestesista, medicina aeronáutica y dispone de servicios avanzados en medicina general y quirúrgica.
La Parroquia cuenta con una pequeña Capilla, y su Párroco, el Pater dentro del Barco, atiende la vida espiritual de
cada miembro de la Dotación. Y también las actividades lúdicas de ocio y esparcimiento.
Otro aspecto fundamental en la actividad militar, el mantenimiento de la forma física, queda perfectamente cubierto con la utilización de sus amplias cubiertas de vuelo y de hangar, y las máquinas de un pequeño y funcional gimnasio. Con equipamiento estático y aeróbico.
Una característica inherente a la gente del mar, que se hace mas patente si cabe en las dotaciones de los buques de
la Armada es la multifuncionalidad de sus hombres.
El ejemplo mas claro lo representa nuestro parque de bomberos, formado por la totalidad de los miembros de la
dotación, que han recibido el adiestramiento y ejercen funciones de Seguridad Interior vitales para la supervivencia
del buque en combate.
Para garantizar esta supervivencia también está dotado el Portaaviones de un singular sistema anti ataque químico, bacteriológico o nuclear.
Su policia está constituida por la Sección "Martín-Álvarez" de 35 Infantes de Marina. Con una completa preparación enfocada a ejercer funciones de vigilancia interior y exterior defensa ante posibles acciones terroristas y asalto a buques u objetivos en tierra.
El buque es el habitat natural de su dotación y ello requiere disponer en su interior de camarotes, sollados, cocinas, frigoríficos, pañoles de víveres y de repuestos, y otros locales que ocupan una buena parte del volumen disponible a bordo.
El Servicio de Aprovisionamiento se encarga de todas las funciones logísticas necesarias para la vida de a bordo. De él depende la cocina, con una actividad frenética las 24h del día. La panadería, la despensa, el alojamiento de sus 605 hombres y el almacenamiento de todos los repuestos y pertrechos que garantizan una permanencia continuada de hasta 30 días en la mar sin necesidad de recibir el apoyo de los buques logísticos. En cuyo caso la permanencia podría alcanzar hasta 6 meses.
El Servicio de Máquinas pone su Alma en el correcto funcionamiento de la planta de propulsión y eléctrica.
Esta última capaz de producir en la situación de zafarrancho de combate una potencia eléctrica que sería suficiente para iluminar de noche una pequeña ciudad.
También de este servicio dependen los equipos de aíre acondicionado, vitales para operar los modernos y complicados
sistemas de defensa.
La producción y almacenamiento de agua con capacidad de autoabastecimiento en la mar merced a una planta de
ósmosis y 3 evaporadores.
Y el mantenimiento y reparación de los mas de 6.000 aparatos auxiliares de menor entidad con los que cuenta el buque.
El servicio de operaciones actúa como cerebro del buque. Recibe los estímulos procedentes de todos los sensores,
proporciona la capacidad de comunicarse con el exterior, con modernos sistemas de mando y control, que incluyen
tecnología satélite. Evalúa la información, la presenta al Comandante, para que este decida.
Y finalmente, dirige, controla, y coordina las acciones militares resultantes.
Estas son las posibilidades de este buque.
Presentadas necesariamente de forma breve y poco profunda.
Confiamos que ahora puedan Uds. comprender mejor, que España a través de su Armada, sin su Portaaviones tiene pocas posibilidades de proyectar su poder naval en escenarios distantes.
Ello será posible mientras en este buque, pueblo o aeropuerto contemos con la cantidad y calidad de los
hombres y mujeres que hasta hoy le han dado vida.
Dada la gran cantidad de capacidades que el "Príncipe de Asturias" aporta a la Armada, su ausencia disminuiría la eficacia y potencial de la Flota.