Resumen: Desarrollar e implementar una estrategia es la tarea central de un líder. Una buena estrategia es una respuesta específica y coherente y un enfoque para superar los obstáculos al progreso. Una buena estrategia funciona aprovechando y aplicando el poder donde tendrá el mayor efecto. Sin embargo, Rumelt muestra que ha habido una creciente y desafortunada tendencia a equiparar "estrategia" con los valores de mamá y pastel de manzana, paquetes esponjosos de palabras de moda, eslóganes motivacionales y objetivos financieros. En Good Strategy, Bad Strategy, desacredita estos elementos de la “mala estrategia” y despierta la comprensión del poder de una “buena estrategia”. Presenta nueve fuentes de poder, que van desde el uso del apalancamiento hasta el enfoque efectivo en el crecimiento, que son herramientas reveladoras pero pragmáticas que se pueden poner a trabajar fácilmente el lunes por la mañana, y utiliza ejemplos fascinantes de negocios, organizaciones sin fines de lucro y asuntos militares para traer sus ideas originales y pragmáticas a la vida.