Vida a bordo

XCIII-Crucero de Instrucción.- Buque Escuela 'Juan Sebastián de Elcano'

XCIII Crucero de Instrucción.- Buque Escuela 'Juan Sebastián de Elcano'
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XCIII Crucero de Instrucción.- Buque Escuela 'Juan Sebastián de Elcano'

Vida a bordo, 28 de octubre de 2020

Buenos días a todos, mi nombre es Juan Carlos Bellas y soy Oficial del Juan Sebastián de Elcano. Mi empleo es el de Teniente de Navío y actualmente ocupo el puesto de jefe del Servicio de Energía y propulsión del buque. Tras haber realizado la especialidad complementaria de Máquinas me fui destinado al LHD “Juan Carlos I” donde serví como Oficial de Seguridad Interior. Tras mi paso por el “JC1” vine a B/E “Juan Sebastián de Elcano”. Este es mi segundo año a bordo del buque y el primero como Jefe de Máquinas. El año pasado fui Oficial de Electrónica y Meteorología.

Soy de Cartagena y vivo en Jerez. Estoy casado y tengo 3 hijos. Esta navegación es especialmente dura para mí en el ámbito familiar ya que echo mucho de menos a mi mujer, a mis dos hijas y a mi hijo recién nacido. Aun así, mantengo buen ánimo ya que como marino estoy acostumbrado a las largas estancias y permanencias en la mar como consecuencia de mi profesión.

Mis guardias a bordo del buque las realizo como Comandante de la Guardia de la 3ª vigilancia de mar. Es un verdadero lujo poder disfrutar de la travesía por los canales patagónicos, donde hemos tenido la oportunidad de deleitarnos con paisajes espectaculares. Además de lo anterior, en esta semana hemos tenido una actividad frenética a bordo del barco ya que hemos participado en los actos conmemorativos del V centenario del descubrimiento del Estrecho de Magallanes.

El descubrimiento de este paso fue una de las hazañas marítimas más importantes de todos los tiempos y permitió demostrar que los océanos Pacífico y Atlántico estaban unidos formado un único mar continuo que posteriormente daría como resultado la primera globalización de La Tierra. De los actos conmemorativos destacaría el recibimiento de la Armada Chilena a nuestro buque cuando embocamos la entrada oriental del estrecho, el saludo a la plaza de Punta Arenas con los cañonazos, el Saludo Naval a la Fragata chilena “Williams” y los actos conmemorativos presididos por el presidente de Chile una vez atracamos en Punta Arenas.

Durante esta semana, en el destino de máquinas hemos tenido que lidiar con algunos contratiempos que finalmente se han solventado. Debido a una avería en la planta potabilizadora de agua ha habido que racionar el consumo de la misma. Finalmente, gracias a las reparaciones efectuadas en el puerto de Punta Arenas, hemos conseguido dejar operativas las dos plantas osmotizadoras y ya nos encontramos con las mismas a pleno rendimiento.

Como punto negativo a remarcar, si es que lo hay, diría que es el frío y la baja sensación térmica, así como fuertes vientos, lluvia y otras inclemencias meteorológicas que hacen de las guardias en el Puente de Gobierno una aventura más incómoda de lo normal. Al estar a la intemperie procuramos abrigarnos bien, sobre todo por la noche donde las temperaturas bajan hasta los 0ºC.

Durante esta semana disfrutamos de la primera bajada a tierra durante nuestra estancia en Puerto Harris (Isla de Dawson). Gracias a la Armada chilena y a la guarnición de la isla que habita allí, pudimos disfrutar de un pabellón donde hacer deporte y degustar un fabuloso “Cordero Magallánico”. La verdad es que fue un día increíble y la dotación lo agradeció muchísimo debido a que llevábamos más de dos meses sin pisar tierra firme.

Vida a bordo, 08 de octubre de 2020

Buenos días, mi nombre es Cristóbal Fernández y soy marinero del Juan Sebastián de Elcano. Estoy en el servicio de aprovisionamiento y mi actual destino es la panadería. Junto con mi compañero José Alejandro Vidal formamos el equipo encargado de que toda la dotación pueda disfrutar de pan recién hecho todos los días.

Como panadero del buque, creo que mi trabajo a bordo tiene gran importancia ya que ayuda a mantener alta la moral y el ánimo de la dotación. Ya os podéis imaginar que en un buque que permanece en la mar navegando durante muchos días seguidos es muy importante que la dotación puede comer pan recién hecho todos los días.

Además del pan, nos encargamos de la elaboración de los “refuerzos nocturnos”, que básicamente consiste en la elaboración de algo de comida, para que el personal que monta guardia por la noche para reponer fuerzas y entrar en calor. Aquí nos esforzamos mucho para que el refuerzo sea variado. Unos días elaboramos “preñaditos” que son bollos de pan a los que introducimos chorizo, queso, jamón, salchichas, etc.., otras veces hacemos sándwiches, o perritos o pizzas. Cuando hace frío, cocinamos sopa que servimos muy caliente para que la guardia de cubierta que trabaja a la intemperie pueda entrar en calor. Tengo que decir que el refuerzo nocturno tiene muy buena acogida entre toda la dotación.

A veces también tenemos encargos especiales cuando lo exige el menú diario. Tal es el caso cuando tenemos que panificar bollos para hamburguesas o la masa para la elaboración de pizzas. En puerto, también estamos pendientes de elaborar bollos individuales de pan para servir en las comidas de protocolo que tiene el Comandante a bordo con las autoridades locales.

Mi jornada laboral empieza a las 9 de la noche y continúa durante toda la madrugada hasta que finalmente hemos terminado todo el pan sobre las 6 de la mañana. Se trata de un régimen de vida diferente al del resto de la dotación, con un horario a contrapié y que supone “vivir” cuando el resto de la dotación se encuentra durmiendo. He tenido mucha suerte, ya que desde el primer momento he congeniado con mi compañero de destino y amigo, por lo que esta vida diferente se me hace mucho más llevadera. Nuestros compañeros de camareta son conocedores de nuestro régimen de vida por lo que intentan ser cuidadosos con el ruido por las mañanas. La verdad es que durante el día soy capaz de dormir perfectamente y descansar hasta la hora de la comida.

Soy de Málaga y tengo 26 años. No tengo familia militar y me alisté en la Armada por patriotismo y para ver mundo. Este es mi tercer crucero a bordo del Buque Escuela. El día 1 de octubre fue mi cumpleaños y lo celebré a bordo durante la estancia del buque en el puerto uruguayo de Montevideo. Ese día hicimos una recepción para la dotación del barco por lo que disfrute con el resto de mis compañeros de un cumpleaños singular. Normalmente en octubre el buque se encuentra atracado en su puerto base de “La Carraca” por lo que este ha sido mi primer cumpleaños fuera de España.

Tengo estudios como técnico de sistemas y he cursado un grado medio en informática por lo que una de mis pasiones son las comunicaciones y las redes. Además de lo anterior, el mundo de la hostelería era algo que también me llamaba la atención y esa es la razón por la que escogí dicha especialidad en la escuela de marinería.

Con motivo de la pandemia del COVID, vivimos con la incertidumbre permanente de lo que acontecerá en este crucero ya que a estas alturas no sabemos si podremos bajar a tierra en algún puerto en el futuro, ni si finalmente vamos a completar la vuelta al mundo. Yo en particular ya he visitado prácticamente todos los puertos de Sudamérica en anteriores cruceros por lo que mis ganas de salir no son tantas como las del resto de mis compañeros. A partir del puerto de Acapulco, toda la travesía será nueva y mi ilusión por visitar los lugares donde recalemos, será mayor.

Mi tiempo libre lo invierto en ver series, leer y jugar a videojuegos. Creo que debería empezar a hacer deporte pero con mi régimen de vida se me hace muy complicado. Además de lo anterior, el frío en cubierta empieza a ser notable y es difícil armarse de valor para salir a ejercitarse.

En el futuro me gustaría presentarme a la Guardia Civil aunque todavía no me he puesto a estudiar. Se trata de un objetivo a medio/largo plazo que tengo en mente y que espero poder cumplir cuando tenga tiempo a nuestro regreso a España. Otro proyecto personal que tengo en mente es el de hacerme pareja de hecho con mi actual novia. Es algo que hemos hablado entre nosotros y que nos hace mucha ilusión.

Echo mucho de menos a mi novia, a mis padres y a mi hermano pequeño que está empezando la universidad. Desde aquí quiero enviarles un fuerte abrazo y decirles que me acuerdo mucho de ellos todos los días.

Muchas gracias a todos por leernos y os esperamos en un nuevo capítulo de la “vida a bordo” la semana que viene.

Vida a bordo, 28 de septiembre de 2020

Buenos días,

Mi nombre es Juan Antonio Traverso y soy marinero del Juan Sebastián de Elcano. Soy de la remesa de marineros egresados de escuela y embarqué a bordo en agosto de este año. Debido a mi especialidad he sido encuadrado en el equipo de la radio, y mi destino tiene como principales cometidos los servicios de red y la utilización de los diferentes sistemas de comunicaciones.

Mi trabajo a bordo es importante, ya que tenemos el cometido de atender y dar servicio, a través de los sistemas de comunicaciones vía satélite, a todas las redes corporativas de Defensa. Estas redes son fundamentales para que las autoridades de la Armada desde España ejerzan el mando y control del buque y se pueda llevar a cabo la gestión logística y de personal.

Además, y teniendo en cuenta que el buque va a estar navegando un año entero dando la vuelta al mundo, dedicamos un esfuerzo importante al buen funcionamiento de la red de ocio de la dotación. Se llama SAPZO y permite que cada miembro de la dotación pueda acceder a internet para uso de aplicaciones de mensajería inmediata tipo whatsapp, y efectuar y recibir llamadas telefónicas desde sus dispositivos móviles. Este servicio tiene una magnífica acogida entre los miembros de la dotación y sus familias.

Para llevar a cabo este trabajo, hemos recibido una formación específica; si bien con la experiencia del día a día a bordo voy adquiriendo conocimientos muy útiles en la gestión de redes.

Soy de San Fernando, tengo 22 años y no tengo familia militar. Mi vocación marinera surge del continuo contacto que he tenido desde pequeño con amigos y conocidos que sirven a España en la Armada. Me gustaría promocionar a la escala de suboficiales y es por eso por lo que gran parte de mi tiempo libre a bordo lo empleo en estudiar. Actualmente estoy estudiando física porque es la materia que tengo más fresca y que más recuerdo del bachillerato. Mi idea es llegar a España con la asignatura perfectamente aprendida y una vez allí, meterme en una academia a estudiar inglés y matemáticas que son las asignaturas que tengo más verdes.

Mi régimen de guardias a bordo es un poco más demandante que en el resto de servicios. Vamos a tres vigilancias de mar debido al reducido personal que forma parte del destino. Aun así estoy muy contento ya que el C1º Manuel Cantizano, mi jefe de la guardia, se porta bien conmigo y me está enseñando mucho.

En San Fernando suelo salir a correr y quedo frecuentemente con mi grupo de amigos al que echo mucho de menos. También añoro a mi familia y a mi perra Sira. La navegación la estoy llevando bien y ya estoy perfectamente acostumbrado a la rutina en la mar. Vivo con un poco de preocupación la situación sanitaria de España ya que en las noticias no paran de llegar las novedades sobre los rebrotes de Covid-19 en las diferentes ciudades.

Esta semana hemos asistido a las jornadas de Seguridad Operativa (SEGOP). Se trata de una serie de conferencias que tienen como fin el concienciarnos de los peligros existentes a bordo y recordarnos los diferentes protocolos de seguridad que debemos cumplir para reducir al máximo los diferentes riesgos. Mis conferencias favoritas han sido las de primeros auxilios y la de alimentación y seguridad en prácticas deportivas.

Al igual que mi compañero Pablo Pérez, protagonista en el primer “Vida a Bordo” de este crucero, yo también formo parte del equipo de seguridad del buque, que comúnmente lo denominamos en inglés el equipo de “Force Protection”. En la última clase nos han recordado las normas básicas de seguridad en el empleo de armamento portátil y nos han enseñado a pasar con seguridad revista a un arma.

Dentro de unos días llegaremos a Montevideo y aunque no nos vamos a poder bajar del buque serán unos días de descanso que nos servirán para reponer fuerzas y emprender la travesía hacía el “Estrecho de Magallanes” con las pilas cargadas. Aquí está comenzando la primavera austral y a medida que pasan los días se nota como estamos ganando cada vez más sur. La temperatura baja de forma lenta pero constante y ya vamos necesitando los trajes de frío para estar en cubierta. Además del frío, la cercanía a las costas sudamericanas nos ha permitido avistar un gran número de cetáceos que habitan en estas aguas. Los informativos por megafonía de avistamiento de ballenas empiezan a ser frecuentes y he tenido la suerte de poder grabar alguno de los avistamientos.

Muchas gracias por leernos cada semana y sin más novedad me despido de todos ustedes.

Un saludo y hasta la semana que viene.

Vida a bordo, 21 de septiembre de 2020

Buenos días a todos, mi nombre es Sergio Torres y soy marinero del Juan Sebastián de Elcano. Estoy encuadrado en el Servicio de Energía y Propulsión y mis trabajos a bordo están relacionados con el mantenimiento y funcionamiento de la planta propulsora del buque.

Tengo 23 años y soy de Madrid, más concretamente del barrio del Pilar, aunque mi interés por el mundo náutico y militar viene de San Fernando de donde es mi madre.

He realizado unos cuantos cruceros de instrucción por lo que a estas alturas ya me sé desenvolver bien durante mis trabajos y quehaceres a bordo. El régimen de vigilancias que tengo a bordo es de 6 guardias de mar y yo formo parte de la primera. Estoy muy contento con mis compañeros y superiores. Los mandos de la vigilancia son exigentes pero nos dan libertad a la hora de realizar nuestras labores de la guardia por lo que me siento muy cómodo y con iniciativa.

Durante la vigilancia, tengo cometidos de gran responsabilidad a bordo, ya que tengo que llevar a cabo rondas frecuentes por todos los compartimentos del buque, revisando que todos los equipos de la planta propulsora, planta eléctrica y sistemas auxiliares del buque funcionen correctamente.

Estas rondas también van encaminadas a comprobar que no existe ninguna anomalía a bordo y que navegamos con seguridad. Durante las rondas, prestamos especial atención, siendo conscientes que somos los primeros que tendríamos que detectar y reaccionar con celeridad ante un incendio, vía de agua y mal funcionamiento de un equipo que pudiera derivar en una avería catastrófica.

En definitiva, es un trabajo de gran importancia ya que incide en la seguridad de la dotación y del buque, que exige que tengamos la capacidad de reaccionar con rapidez ante cualquier imprevisto, para lo que tenemos una formación específica y también nos adiestramos continuamente a conciencia.

Mis compañeros de vigilancia son el marinero José Francisco Ruiz y el cabo Agustín Montes. Tengo muy buena relación con los dos y estamos los tres muy integrados en la dotación y más concretamente en la Brigada de Máquinas.

Voy a empezar a preparar el curso de CABO de la Armada. Previsiblemente la convocatoria será a partir de febrero y los exámenes en junio. A bordo, navegando, es difícil compaginar los estudios con las duras jornada en la mar. Tendré que ser muy constante y aprovechar cualquier oportunidad que se me ofrezca para estudiar. La incertidumbre sobre la continuidad de la vuelta al mundo y consecuentemente la fecha de regreso a España me inquieta ya que me dificulta la organización de los estudios.

En mis momentos libres aprovecho para hacer deporte y es algo que en otros cruceros no había tenido la fuerza de voluntad de hacer, así que estoy muy contento. Además del deporte, mi tiempo libre lo dedicó a jugar al FIFA con mis compañeros del sollado que ocupamos el personal del Servicio de Energía y Propulsión. Estamos haciendo una liga interna entre todos y nos lo pasamos genial.

Echo de menos a mis padres y entrenar al Club de fútbol de cadetes de San Fernando. Como he realizado varios cruceros, siempre empiezo a entrenar al comenzar la temporada pero rara vez consigo terminarla. Este año no he podido estar ni al comienzo así que desde aquí quiero mandarles mi apoyo y desearles mucha suerte.

Este fin de semana me lo he pasado muy bien y he conseguido desconectar de la rutina de la navegación. El viernes hicimos una cena en cubierta que culminó con una sesión de videos musicales que se proyectaron gracias al destino de electrónica del barco. Lo pasamos muy bien bailando clásicos hasta las 11 de la noche.

Aprovechando el buen tiempo, todos los marineros del buque organizamos una comida en cubierta en la que disfrutamos mucho. Por lo general tengo muy buena relación con todos los compañeros del barco aunque mis verdaderos amigos son los de la Brigada de Máquinas con los que paso la gran mayoría de mi tiempo, así que estas comidas con el resto de las brigadas del barco son una oportunidad para reunirnos todos y pasar un buen rato.

El fin de semana culminó con un BINGO en la cámara de Guardiamarinas pero al estar de vigilancia no pude asistir. En los otros BINGOS que se han organizado he estado presente y la verdad es que me lo paso muy bien. Participa gran parte de la dotación y se trata de partidas rápidas que organiza el equipo de “Calidad de Vida” del buque.

Muchas gracias por leernos y hasta la semana que viene.

Un saludo

Vida a bordo, 14 de septiembre de 2020

Buenos días, mi nombre es Sara Márquez y soy marinero del Juan Sebastián de Elcano. Este es mi segundo crucero de instrucción y estoy en el destino de maniobra. Dentro de mi destino soy pañolera que es un puesto de especial responsabilidad ya que nos encargamos de la gestión del material de la jarcia y arboladura y el reparto del mismo. Lo que más me gusta son los trabajos en altura. Siempre que tengo la oportunidad soy voluntaria para subirme a la jarcia y trabajar en los palos. A 50 metros de altura te puedes evadir del mundo y trabajar relajadamente con unas vistas indescriptibles.

El buque navega a cinco guardias de mar, y este año monto vigilancia en la 3ª guardia de cubierta. Creo que he tenido mucha suerte ya que el grupo de compañeros que formamos la guardia es muy bueno y el ambiente es inmejorable. Las guardias en cubierta son muy intensas, ya que tenemos que atender que las velas porten de forma adecuada para sacar el máximo partido al viento que haya. Además, tenemos que estar preparados para actuar rápidamente ante cualquier incidencia que pueda presentarse como la caída de un hombre al agua, lo que requiere mucho adiestramiento.

A bordo he asistido a las clases de iniciación a la navegación astronómica que está impartiendo el profesor de navegación del buque. La verdad es que es un mundo apasionante y entender el cielo y cuáles son las leyes que rigen el movimiento de los astros es algo fascinante.

El tiempo libre que tengo a bordo lo empleo en estudiar inglés. Más adelante me tengo que poner a estudiar física y matemáticas ya que me pretendo promocionar dentro de la Armada y presentarme a los exámenes para acceder a la escala de suboficiales, y quiero ir bien preparada.

No tengo redes sociales y me gusta aprovechar mi tiempo libre para leer. Actualmente me estoy leyendo un libro de Arturo Pérez Reverte que se llama “El Asedio”. Los fines de semana me gusta disfrutar de mi tiempo libre y tomar el sol mientras disfruto de la lectura.

Me gusta mucho el deporte y he tenido la suerte de competir en las olimpiadas militares. Me gusta hacer entrenamientos compartidos para ayudar a otros compañeros a mantenerse físicamente saludables.

Mis mejores amigos a bordo son los compañeros del pañol de maniobra. Son gente con mucha experiencia que lleva bastante tiempo en el destino y de los que he podido aprender mucho. Este año somos solo 6 pañoleros y los primeros días fueron intensos pero ya hemos cogido el ritmo de trabajo y con la maquinaria puesta en marcha todo se hace más fácil y llevadero.

Este fin de semana he participado activamente en el tradicional “Paso del Ecuador”.

Lo más duro de este crucero de instrucción es la incertidumbre que nos ha tocado vivir como consecuencia de la pandemia del Covid-19. Estamos navegando sin tener la certeza de que completaremos la Vuelta al Mundo. Lo mejor es vivir día a día y disfrutar de la navegación sin hacerse ilusiones a medio/largo plazo.

Echo mucho de menos a mi familia y a mi novio. Aunque llevo bien la distancia es inevitable pensar en los seres queridos que tenemos en España y espero verlos pronto.

Un saludo

Vida a bordo, 8 de septiembre de 2020

Buenos días, mi nombre es Pablo Pérez y soy marinero del Juan Sebastián de Elcano. Mi destino actual es el de Puente y mis trabajos a bordo están relacionados con la preparación de las navegaciones y derrotas.

A continuación voy a contar lo que he vivido a bordo en estos primeros días de navegación. Los días están siendo muy intensos y entre las guardias, los trabajos, las conferencias y las clases el tiempo se va volando.

Esta semana me he dedicado a hacer labores de bricolaje ya que ha habido que lijar gran parte de la cubierta. De entre todas las cosas que he tenido que hacer en el destino la más reseñable ha sido la de subirme a todos los palos del buque para hacer un recorrido de las drizas y comprobar que podemos dar el engalanado, que tiene mucha importancia para cumplir con el papel de representación que tiene asignado el buque durante la recalada en los puertos que visitamos. Forma parte de nuestro tradicional ceremonial marítimo. Cuando el buque atraca en puerto extranjero y hay alguna festividad, el destino de puente es el encargado de montar un conjunto de banderas en las diferentes drizas y es a lo que comúnmente denominamos “el engalanado”.

He decidido de forma voluntaria formar parte del equipo de “Force Protection” del buque. Se trata de un equipo que debe estar instruido en labores de seguridad y protección del barco. Teniendo en cuenta que el buque pretende completar la vuelta al mundo, vamos a tener que transitar por zonas donde la seguridad marítima no siempre está garantizada y la probabilidad de sufrir algún tipo de ataque es más alta de lo normal, por lo que tenemos que estar preparados para defendernos.

Además de las clases sobre armamento del equipo de “Force Protection”, esta semana he asistido a unas conferencias de abandono de buque donde nos han recordado los procedimientos y nos han explicado cómo se operan los chalecos y las balsas salvavidas.

Mi tiempo libre a bordo lo estoy empleando en estudiar. Como todavía no tenemos alumnos embarcados nos han habilitado la cámara de Guardiamarinas como aula de estudio. Me estoy preparando para entrar en la Guardia Civil y el temario es muy extenso. Ahora mismo estoy estudiando los temas referentes a la carta de las Naciones Unidas.

Además de estudiar, estoy haciendo bastante deporte. Formo parte del destino de deporte y me encargo de mantener las máquinas y el material deportivo en perfecto estado. Siempre he sido muy deportista y este año he conseguido que otros compañeros se animen y empiecen a hacer rutinas de entrenamientos.

Estoy muy contento porque la comida está siendo espectacular. Aquí se come un menú muy variado y además está todo muy bueno. Esta semana en nuestra camareta de marinería han puesto un jamón que con suerte he conseguido probar porque en un visto y no visto ha sido devorado por todos los compañeros de camareta.

La semana ha terminado con un cine en cubierta y un campeonato de “tirasoga”. Aunque ganamos la primera prueba, no pudimos hacer nada contra el equipo de la brigada de aprovisionamiento.

Sin más novedades me despido y espero que lo que he compartido con vosotros os haya resultado interesante. La semana que viene volvemos con una nueva sección que estará protagonizada por otro de mis compañeros. Un abrazo y hasta la próxima.

Vida a bordo, 31 de agosto de 2020

Buenos días a todos,

El buque Escuela de la Armada Española comenzó el pasado 24 de agosto su XCIII Crucero de Instrucción de Guardiamarinas que contempla dar la vuelta al mundo, que será la undécima que lleva a cabo el buque, durante aproximadamente un año, como uno de los hitos más importantes de la Conmemoración del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo.

Durante el crucero de instrucción, el buque tiene previsto visitar los lugares más relevantes de la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián de Elcano, tales como la Bahía de San Julián (Argentina), el Estrecho de Magallanes, la Isla de Guam, Las Filipinas e Indonesia (Las Molucas, que fue el detonante de la expedición por su riqueza en especias forman parte de la actual Indonesia) en fechas coincidentes con el 500 aniversario de las escalas de la expedición.

Antes de la salida, la dotación, formada por 171 personas, superó dos pruebas PCR y a una cuarentena de 12 días para minimizar el riesgo de contagio de COVID.

Este crucero de instrucción será atípico y estará marcado por la incertidumbre que impone la situación actual de la pandemia del COVID. En este contexto las autoridades de la Armada irán estudiando constantemente la evolución de la pandemia y tomarán las decisiones oportunas sobre la continuidad de la vuelta al mundo y puertos visitados teniendo presente que la prioridad es la seguridad de la dotación.

Las primeras decisiones ya se han adoptado, y el buque navegará directamente en demanda de Montevideo, sin recalar en Santa Cruz de Tenerife, como estaba inicialmente previsto para minimizar el riesgo de contagio durante el tránsito en el Océano Atlántico. Además, se ha cambiado la escala en Río de Janeiro por Montevideo que presenta una mejor situación sanitaria. Es una navegación de larga duración, 37 días en la mar, y supone un desafío ya que se aproxima a la máxima autonomía en cuanto a la capacidad de embarcar víveres del buque.

El buque zarpó desde la Base Naval de La Carraca, en lugar de hacerlo desde Cádiz como suele ser tradicional, al haberse anulado la mayoría de los actos institucionales con motivo de la pandemia del COVID. No obstante, la salida fue muy emotiva ya que el buque estuvo acompañado por una nutrida presencia de embarcaciones de recreo. Además, se produjo un encuentro en la mar con la fragata “Álvaro de Bazán” (F-101), que formando parte de una de las Agrupaciones Navales Permanentes de la OTAN, se encontraba realizando ejercicios navales en el Golfo de Cádiz.

Para mantener el buque libre de contagios del COVID, se aplicarán los mismos protocolos que se han establecido en otras unidades navales de la Armada, y que hasta el momento se han mostrado eficaces. Básicamente, contemplan restricciones al movimiento de la dotación en los puertos visitados y restricciones al acceso a bordo de personal ajeno a la dotación.

Desde principios de mayo, el buque ha sido sometido a un periodo de inmovilización programado en el que se le ha efectuado un recorrido general y una puesta a punto de la planta propulsora, planta eléctrica y sistemas auxiliares esenciales para la navegación. Además, se ha realizado alguna mejora en la habitabilidad del buque. Todo ello, con el esfuerzo del personal de la Armada destinado en las estructuras del apoyo logístico en la Bahía de Cádiz, ha permitido poner el buque en unas condiciones razonables para emprender una navegación de un año de duración alejado del territorio nacional.

Durante la primera parte de la vuelta al mundo, el buque irá sin Guardiamarinas. Su embarque está previsto que se lleve a cabo durante la escala del buque en Guayaquil (Ecuador) que tendrá lugar entre el 5 y el 10 de diciembre de 2020. A partir de entonces, se desarrollará el programa docente en vigor que finalizará el 13 de julio del 2021 cuando termine el crucero de instrucción. La ausencia de guardiamarinas supone otro desafío, ya que el “Juan Sebastián de Elcano” nunca ha navegado tanto tiempo con una dotación tan reducida.

En la primera semana de navegación, el buque ha navegado exclusivamente a vela favorecido por los vientos alisios, lo que ha implicado numerosas maniobras generales, tanto para largar el aparejo como para virar el buque. En el día de hoy, nos encontramos a la altura de las Islas Canarias, navegando en demanda del Archipiélago de Cabo Verde.

Esta semana ha permitido llevar a cabo el necesario proceso de integración y cohesión del personal de la dotación de nuevo embarque, así como la puesta en funcionamiento óptimo de todos los equipos del buque, en donde el personal del servicio de Energía y Propulsión ha tenido un protagonismo especial.

Desde el primer momento, hemos puesto en marcha unos seminarios de iniciación a la navegación astronómica, a los que acuden con carácter voluntario los miembros de la dotación que lo desean, y que está teniendo una buena acogida.

En el ámbito de la conmemoración del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, el buque se encuentra involucrado en tres campañas científicas encaminadas a contribuir a los estudios sobre el cambio climático y la protección medioambiental. Estas campañas son lideradas por la Universidad de Cádiz (UCA) y el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM) y promovidas por el Explorer´s Club de Nueva York, y según avance e crucero iremos contando detalles sobre su desarrollo.

En definitiva que el buque se encuentra ya inmerso en su actividad frenética habitual, en donde se suceden continuamente las maniobras generales, las guardias, los trabajos y mantenimientos diarios, la práctica deportiva en cubierta, los conciertos al anochecer de nuestra unidad de música. Además, aprovechamos los fines de semana para romper la rutina y potenciar la convivencia con comidas de confraternización en cubierta y en la noche del viernes el cine en cubierta que tiene una excelente acogida. Si bien, echamos de menos a nuestros guardiamarinas y estamos deseando contar con ellos.

Un fuerte abrazo



    
        

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