¡Muy buenos días!
La última vez que os escribí estábamos iniciando la Campaña de la Zona Económico Exclusiva española 2025 y justo ayer, la acabamos. ¡Ponemos fin a todos los proyectos científicos de la Campaña! Durante todos estos días, nos hemos mantenido por la zona al norte de las Islas Canarias realizando los trabajos hidrográficos con los diferentes equipos que ya os conté.
¿Sabéis qué? Podemos, con orgullo, decir que hemos hecho historia… Finalizamos la campaña más larga del Hespérides. Hemos estado un total de 221 días fuera de puerto base, desde el pasado 20 de noviembre de 2024 hasta el próximo 28 de junio. En estos más de siete meses, volvemos a casa habiendo navegado más de 29.000 millas náuticas, habiendo llevado a cabo 9 proyectos científicos (7 en la Antártida y 2 en aguas no antárticas) y habiendo pasado, durante todo este tiempo, 349 científicos y técnicos por el barco.
¿Y, ahora qué…?
El 28 de junio tenemos previsto llegar a puerto base, como bien sabéis, Cartagena. Allí, se realizará un acto de recibimiento, presidido por el Almirante de Acción Marítima (ALMART), el Comandante del Mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cartagena (COMARCART) y diferentes autoridades del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Además, por supuesto, acudirán familiares y amigos de la dotación que, igual que nosotros, estamos deseando veros.
Tras el fin de semana, volvemos a la carga. Tenemos que desembarcar todo el material científico y muestras de los proyectos que llevamos, para poder empezar el periodo de mantenimiento para preparar el barco para la próxima campaña. Durante el verano, se realizaran muchas obras y mantenimientos al barco para volver a estar listo el próximo mes de noviembre, cuando dé comienzo la XXX Campaña Antártica. Empezamos una carrera contra reloj para prepararnos y salir nuevamente aunque no sin antes, descansar y recargar pilas con nuestros allegados, ¡esto no para!
Y, hasta aquí. Personalmente, me da mucha pena decir “adiós”, han sido dos años increíbles que nunca olvidaré. Lo que se vive en el Hespérides es difícil de transmitir, es una experiencia única aunque espero haberos podido hacer parte de esto y que siempre os hayáis sentido como uno más. Sois un pilar fundamental para nosotros, amigos, familiares, los que nos apoyáis día a día, así que, una vez más, gracias.
La próxima vez, para la XXX Campaña Antártica, será otra persona quien que me tome el relevo y yo estaré detrás de la pantalla, como vosotros, leyendo las aventuras del Hespérides que, sin duda, dejan huella.
¡Hasta siempre!
¡Muy buenos días!
Antes de ayer por la mañana, el día 9, salimos del puerto de Las Palmas de Gran Canaria tras unos días disfrutando, por fin, de España.
Atracamos el pasado día 5 de junio junto con otros buques de la Armada ya que, durante los días 6 y 7 se celebró el Día de las Fuerzas Armadas. Esta tradición se remonta a 1978 cuando se estableció realizar un acto institucional que sirviera de homenaje a los Ejércitos y la Armada, para fomentar el conocimiento y su integración en la sociedad. Es un día para conocer el trabajo que los militares realizamos dentro y fuera de nuestras fronteras. Nuestra labor permanente de vigilancia y protección del territorio nacional, así como la defensa de la paz y la libertad en el mundo. Las Fuerzas Armadas tienen un papel fundamental en la construcción de un país, de un mundo, más seguro y estable para todos, con una labor que, muchas veces es callada y poco conocida. Además, si me lo permitís, creo que podemos sentirnos más que orgullosos, no solo hoy, si no todos los días, ¡es un honor!
Durante estos días, se realizaron jornadas de puertas abiertas a los buques, exposiciones dinámicas y estáticas, etc. El acto central se celebró en Tenerife y consistió en un izado de bandera y un desfile aéreo y terrestre. La revista naval, sin embargo, fue en Las Palmas. La parada naval es que los buques participantes forman en fila para que, desde la playa se pueda ver el “desfile” naval.
Y volviendo al Hespérides, nosotros acabamos de iniciar la Campaña de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) española. Hemos embarcado a personal del IHM (Instituto Hidrográfico de la Marina) y del Real Observatorio de la Armada (ROA), así como científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) e Instituto Geológico y Minero de España (IGME), así como investigadores y alumnos de las Universidades Complutense de Madrid (UCM), Cádiz (UCA) y Las Palmas (ULPGC) y, por supuesto, técnicos de la Unidad de Tecnología Marina (UTM) del CSIC. Durante estos días, vamos a realizar una serie de mediciones en una zona que se encuentra al norte de las islas Canarias. Vamos a tomar medidas con el sondador (batimetría del fondo con el sondador multihaz), con el magnetómetro (mide la intensidad y variación del campo magnético), con el TOPAS (perfilador de subsuelos paramétrico) y con el gravímetro (adquisición de datos de gravedad). Todo ello, para contribuir al conocimiento de nuestras aguas. La Zona Económica Exclusiva de un país se extiende 200 millas desde la línea base de la costa y es una zona en la que el Estado tiene derechos de exploración y explotación, conservación y administración de los recursos naturales, así como derecho para realizar otras actividades como la producción de energía derivada del agua, corriente y viento y jurisdicción con respecto a investigación científica marina y protección y preservación del medio marino, entre otros.
Así que, nos encontraremos por esta zona hasta que iniciemos nuestro tránsito de vuelta a casa.
Como siempre, os seguiré contando. Esta aventura está casi a punto de acabar, ¡hasta la próxima!
¡Muy buenos días!
El pasado viernes 23 por la mañana salimos de Salvador de Bahía rumbo a Canarias. La verdad que, tras 42 días de mar en el último crucero científico, cogimos los días de puerto con muchísimas ganas. Creo que a todos nos ha encantado Salvador, sobretodo el barrio de “Pelourinho” que es la parte antigua de la ciudad donde se mantienen los edificios de estilo colonial y muchos de ellos continúan pintados de colores, lo que lo hace muy atractivo y bonito. Además, destaca también la amabilidad y cercanía de los brasileños.
Ahora ya, como os he dicho, nos encontramos navegando de vuelta a territorio nacional. Actualmente en tránsito en mitad del océano Atlántico, habiendo cruzado el ecuador, pasando de estar en latitudes Sur a latitudes Norte.
La parada logística que vamos a realizar en Canarias nos hace especialmente ilusión ya que, obviamente estamos encantados con todos los países y ciudades que tenemos la oportunidad de conocer durante la navegación porque, sinceramente, es un privilegio pero, aun así, tras tantos meses fuera de España (ya son más de 6) todos tenemos un poquito de “morriña”.
Allí, en Las Palmas, recogeremos a los científicos y personal del IHM (Instituto Hidrográfico de la Marina) que van a desempeñar la Campaña por la Zona Económica Exclusiva.
Durante este tránsito estamos aprovechando para continuar con nuestro adiestramiento. En concreto, la mañana de ayer y la de hoy han consistido en las Jornadas PRL/SEGOP (Seguridad Operativa) que se desarrollan una vez al año.
Estas jornadas constan de una serie de charlas que imparte diferente personal del buque y abarcan muchos temas distintos. Hemos tenido conferencias de primeros auxilios, de nutrición, recordatorios de los procedimientos de emergencia ante inundaciones/incendios, de riesgos eléctricos y también sobre seguridad de vuelo.
La Seguridad Operativa son todas aquellas medidas que se toman para aumentar la seguridad en todas las operaciones que desarrollemos y, por tanto, de esta forma permite la prevención en muchísimas ocasiones de los accidentes que ocurren. Es como llamamos tradicionalmente en la Armada a la Prevención de Riesgos Laborales (PRL).
Podemos decir muy orgullosos que, hasta ahora en la navegación y teniendo en cuenta todas las operaciones y maniobras que hemos realizado, no se ha producido ningún accidente. Esto indica que nuestro personal está muy adiestrado y concienciado, vigilando siempre que todo se realice con seguridad. ¡A seguir así!
Como curiosidad, aquí a bordo y en todos los buques tenemos, adaptada a nuestras operaciones, una “matriz de operaciones”. Básicamente es una tabla en la que, dependiendo por ejemplo, de las condiciones meteorológicas se clasifica en rojo-amarillo-verde la actividad a realizar en función de si se puede desarrollar, se puede desarrollar extremando las precauciones de seguridad o en caso de ser estrictamente necesario o, sin embargo, si no se puede desarrollar.
Os seguiré contando, ¡hasta la próxima!
Seguimos “en mitad del océano Atlántico”, continuando con el proyecto SACO-10W-14S. Hace unos días llegamos a la latitud 14S y pusimos rumbo oeste, ya dirección Brasil, aunque haciendo muchas paradas antes para dar la maniobra de CTD.
El ritmo de trabajo es muy intenso, pero los fines de semana organizamos alguna actividad diferente para “romper la rutina”. El sábado pasado, por ejemplo, hicimos una yincana por equipos. ¿En qué consistió? Formamos equipos aleatorios entre dotación y el personal científico y técnico y teníamos pasar una serie de pruebas. Éstas fueron carreras de relevos con una cuchara llevando una pelota de pingpong, preguntas de Trivial, carreras de “carretilla”, quema de 10 kcal en la “assault bike” y tararear una canción y adivinarla. La verdad que las risas estuvieron garantizadas, fue muy divertido para todos y pasamos un rato diferente a la vez que “hicimos equipo”. Luego, disfrutamos de un arroz en cubierta de vuelo.
Aquí a bordo ya empieza a notarse el calor por la cercanía al ecuador, ¡la temperatura actual del mar es de 26 grados! Hemos pasado de “cierra las puertas que entra mucho frío” a “cierra, que se va el frío”. La cubierta de vuelo, por las tardes después de trabajos, está llena de gente haciendo deporte o tomando un poco el sol. ¡Es un gustazo!
Además, como los días están siendo muy despejados (aunque no nos libramos de algún chaparrón puntual, típico de estos climas), las noches también lo son, lo que nos permite ver el cielo repleto de estrellas. Encima, al no haber contaminación lumínica, se ve todavía más espectacular. ¿Sabiais que antiguamente los marinos se posicionaban con las estrellas? Cuando no existía el GPS, los marinos usaban las estrellas como guía para navegar, lo que se conoce como navegación astronómica. Es como si el cielo fuese un mapa, y las estrellas fuesen señales que nunca cambian de sitio (al menos no de forma perceptible en nuestra vida). Si sabes leerlas, puedes encontrar el norte, el sur e incluso estimar tu ubicación. Para ello, se utiliza el sextante que es un instrumento nautico para medir la altura a la que está una estrella. Existen constelaciones que unicamente se ven desde ciertas partes del mundo. La Cruz del Sur, unicamente se ve en el hemisferio Sur o próximo a el y, sin embargo, la Osa Mayor solo desde el hemisferio Norte. Por tanto, conocer la altura de la estrella da una idea sobre cuánto al norte o al sur te encuentras. Si tuviesemos la estrella polar justo sobre nuestra cabeza (es decir, en el cenit que es el punto más alto), significaría que estaríamos en el polo norte. Estos días, hemos visto algo muy especial y es que, veíamos las dos a la vez, lo que significa que estamos próximos al ecuador y por tanto podemos ver constelaciones de ambos hemisferios, algo que no pasa en todas partes del mundo.
¡Hasta la próxima!
¡Buenas tardes!
Os escribo en mitad del océano Atlántico. Como os conté, iniciamos el proyecto SACO-10W-14S a la salida de Montevideo. Hasta ahora, hemos navegado en línea recta con rumbo este, realizando maniobras de CTD y, también hemos largado unas boyas "ARGO". Estas, una vez en el agua, se sumergen hasta una determinada profundidad, donde recopilan una serie de datos sobre las corrientes y vuelven a salir a superficie para mandarlos. Así a lo largo de toda su "vida" útil. Estas boyas, al contrario que los fondeos que os conté del proyecto anterior, no están ancladas al fondo, van derivando (movimiento que se produce por efecto de la corriente) por el océano, ya que lo que les interesa es conocer la circulación de las corrientes.
Por otro lado, continuamos con nuestro adiestramiento interno. Sobre todo en materia de seguridad interior, es decir, practicamos las reacciones que deberíamos tener ante un incendio o una inundación, que, sin duda, es lo más peligroso a lo que podemos enfrentarnos.
En primer lugar, al descubrir alguna incidencia, acudiría personal de la guardia para intentar solucionarlo. En caso de no ser posible por las dimensiones de esta y ser necesario más personal, se tocaría la situación de "Zafarrancho para emergencia en la mar". Esta situación es la más demandante, es decir, absolutamente todo el personal del barco está disponible, dejando lo que esté haciendo y acudiendo cada uno a su puesto asignado.
Y, así lo practicamos a bordo. Se simula la situación de haber descubierto algo y a partir de ahí da inicio el ejercicio, siguiendo la secuencia completa. Una vez el personal de guardia no puede hacer frente a la situación, se toca la alarma general y se establece "Zafarrancho para emergencia en la mar". Todo el personal como os he dicho, tiene que acudir rápidamente a su puesto con chaleco salvavidas y equipo de protección individual (capucha y guantes anti flash) y dar novedad de que se encuentra allí.
Una vez establecida esta situación, existe un grupo, denominado "trozo" que son los que se encargarían de hacer frente a la incidencia. Este, está a su vez subdividido en diferentes grupos. El grupo de apoyo se encargarían de montar los medios necesarios (mangueras o medios de achique), el grupo contra incendios o contra averías se encargarían de atacar la incidencia con esos medios, el grupo investigador, válgase la redundancia, de investigar los compartimentos adyacentes por si se hubiese expandido el incendio o la inundación, etc. Existen muchos más puestos y todos son fundamentales. Tras la incidencia, se llevan a cabo algunas acciones como medición de la atmósfera (para comprobar que sea respirable, segura e inocua), establecimiento de una guardia de reignición (para verificar que no se reavive la incidencia), ventilación, evacuación de humo y evaluación de daños (conocer con certeza los daños resultantes y las limitaciones operativas).
En el peor de los casos, si no se pudiese contener bien el incendio bien la inundación, el Comandante podría tomar la decisión de abandonar el buque.
Realizamos ejercicios a menudo para estar lo mejor adiestrados y reaccionar lo más rápido posible, dado que los primeros minutos son vitales en el desarrollo de cualquier incidencia. Como curiosidad, el personal designado de la guardia para las reacciones iniciales que se denomina Grupo de Intervención Inmediata debe estar listo en el lugar de la incidencia en 2 minutos. Además, por las características del barco, prácticamente siempre tenemos a personal civil (científicos y técnicos) a bordo, por lo que les enseñamos también qué deberían hacer en uno de estos casos.
En cuanto al abandono de buque, existe un plan para ello y cada persona tiene una balsa de salvamento asignada. Se realizaría en tres fases diferentes y cada uno tiene unas responsabilidades como, por ejemplo, el personal de cocina debería encargarse de coger comida y agua, el personal de máquinas de alistar petacas de combustible para las embarcaciones y el personal de comunicaciones alistaría los walkies y enviaría las señales de socorro pertinentes, así como desde el puente se llevarían las cartas náuticas, cuaderno de bitácora y material necesario para la navegación en los botes de salvamento.
En los ejercicios, el contramaestre del barco, nos imparte un pequeño briefing explicando cómo se largarían estas balsas, cómo deberíamos tirarnos al agua (además de, si es en la Antártida, portar el traje de frío) y algunos consejos de supervivencia.
Mi intención no era ni mucho menos asustaros porque es algo que no va a pasar pero que si tenemos que conocer los procedimientos. Estamos todos muy bien y deseando que haga un poquito más de sol para poder disfrutar de estar en la cubierta. Al pobre oficial encargado del briefing meteorológico que, de vez en cuando es portador de malas noticias, le decimos (siempre de broma) que no nos ha inscrito a la suscripción premium de buen tiempo.
¡Hasta la próxima!
¡Buenos días!
¡Cuánto tiempo! Desde la última vez que os conté, hicimos la última escala en Ushuaia, donde pusimos fin a la Campaña Antártica de este año. Además, recibimos a bordo la visita del Embajador de España en Argentina y, el Comandante y los jefes de ambas bases le hicieron una exposición sobre la misma, contándole los principales resultados y proyectos realizados a lo largo de estos meses.
Tras abandonar Ushuaia el 31 de marzo, dejamos atrás el frío y pusimos rumbo a Montevideo (Uruguay). Hicimos escala desde el 6 de abril que atracamos por la mañana hasta ayer, día 9. Allí, también recibimos al Embajador de España en Uruguay y, asimismo, embarcaron los científicos del proyecto que vamos a desarrollar durante estos próximos 40 días.
Este proyecto denominado SACO-10W-14S, os sonará ya que se llama de la misma forma que el último que realizamos en la Antártida. Efectivamente, trata de lo mismo, estudia las conexiones del océano Atlántico Sur, pero en este caso, entre las masas de agua subtropicales a las tropicales.
Cuando acabemos, a mediados de mayo, tenemos previsto recalar por última vez antes de volver a territorio nacional en Salvador de Bahía (Brasil). Desde allí, realizaremos el cruce del océano Atlántico para posteriormente iniciar la Campaña de la Zona Económica Exclusiva española pero para esto todavía queda mucho y os contaré más adelante.
Cogemos este proyecto con muchas ganas a pesar de que son bastantes días seguidos navegando. Esta escala en puerto nos ha permitido conocer una ciudad nueva para muchos, hemos descansado y disfrutado, así que estamos con las pilas cargadas para lo que viene. Como indica el propio nombre del proyecto, navegaremos hasta el meridiano 10 oeste, lo que nos llevará a estar “bastante” cerca del continente africano. Por tanto, ¡cambiamos totalmente de clima! Cambiamos el frío de la Antártida por la humedad y las altas temperaturas tropicales. Es verdad que, también teníamos ganas de un poquito de sol y calor.
Como siempre, os seguiré contando. ¡Hasta la próxima!
¡Buenos días!
Hoy vengo a contaros que finalizamos la XXIX Campaña Antártica. Si, a mí también se me ha pasado volando.
El pasado 20 de marzo, con el desembarco del personal científico en el aeropuerto de la Isla Rey Jorge dimos por finalizado el segundo crucero científico de esta Campaña Antártica.
Tras ello, iniciamos el cierre de las dos bases antárticas, Juan Carlos I y Gabriel de Castilla. El cierre de las bases consiste en dejarlas listas para la próxima campaña. Tenemos que embarcar todos los residuos para transportarlos a Ushuaia (no puede quedar basura en la Antártida), todos los equipos científicos que tengan que volver a España los tenemos que guardar en la bodega del buque o en unos contenedores que tenemos en cubierta. Y, además, guardamos también las muestras de los proyectos científicos para que puedan ser estudiadas por los investigadores tras la campaña. Algunas deben ir en las cámaras frigoríficas que tenemos a -20ºC y -80ºC, para que se mantengan a la temperatura adecuada hasta su llegada a España.
El cierre de las bases se realiza cada año aproximadamente en las mismas fechas. ¿Sabéis por qué? Por la llegada del invierno austral y, la verdad es que se nota mucho la diferencia. Las condiciones meteorológicas empeoran cada vez más, fuertes nevadas, mucho viento, días cada vez más cortos (en cuanto a horas de luz) y temperaturas más bajas que hacen que el mar se empiece a congelar. Prácticamente todas las bases de los diferentes países se mantienen abiertas en el mismo periodo que nosotros aunque existen algunas bases que permanecen abiertas todo el año, imaginaros qué pasada.
Además, en la base Gabriel de Castilla, gestionada por el Ejército de Tierra, existe la tradición del “último arriado”. La última vez que se arría la bandera en la base durante esa Campaña, se celebra un pequeño acto al que siempre estamos invitados y es un orgullo y un honor. Es un acto simbólico que para nosotros tiene gran significado. Es entonces cuando nos damos aún más cuenta de la importancia que tiene España aquí, aun estando a miles de kilómetros, contamos con dos bases antárticas y tres buques oceanográficos. También deja un sabor “agridulce” ya que, significa el fin de la Campaña Antártica y, creo que no me equivocaría si a todos los que estamos aquí nos produce un sentimiento de, por un lado satisfacción por el trabajo bien hecho y, por otro, de nostalgia, pensando ya en la siguiente vez. La Antártida engancha. La experiencia que se vive aquí es mágica y por eso, damos gracias.
Dejando atrás la tristeza “Antártica”, ¿qué nos queda ahora? Tenemos previsto realizar una escala en Ushuaia donde desembarcaremos a las dotaciones de las bases. Posteriormente, navegaremos en demanda de Montevideo y allí, embarcaremos a los siguientes científicos, del proyecto SACO-10W-14S que realizaremos en el Atlántico Sur y que os contaré más adelante.
¡Hasta la próxima!
¡Buenos días de nuevo!
Siento que hayan pasado tantos días desde la última vez que os conté. El pasado 19 de febrero, atracamos por fin en Punta Arenas. Digo “por fin” porque la espera se hizo eterna y es que, teníamos previsto entrar a primera hora de la mañana pero debido al viento que hacía el puerto se mantuvo cerrado y finalmente atracamos entorno a las 19h cuando el viento amainó. En Punta Arenas, desembarcó el personal científico del primer crucero de esta Campaña, dándolo así por finalizado tras 38 singladuras de navegación. Ha sido un crucero intenso pero muy satisfactorio, hemos hecho muchísimas cosas así que nos sentíamos más que realizados con el trabajo, trabajo bien hecho y, por tanto, cogimos el puerto con ganas de descansar y disfrutar.
Durante el segundo día de puerto tuvimos trabajos. Por un lado, el personal de maniobra tuvo el desembarque de todo el material de los proyectos científicos que acabábamos de finalizar y el embarque del material de los proyectos que se van a desarrollar en esta segunda parte de la Campaña. Por otro lado, el personal de máquinas estuvo con el relleno de combustible y el personal de aprovisionamiento con la carga de víveres.
El día 23 a las 17h zarpamos del muelle de Punta Arenas con los nuevos científicos a bordo, iniciando de esta forma el segundo crucero científico de la Campaña.
Tanto para salir como para llegar hasta Punta Arenas debemos navegar durante aproximadamente 36h por los Canales Patagónicos. Para ello, es obligatorio que los barcos vayan con dos prácticos militares chilenos, expertos en navegación por estas aguas y quienes comparten su experiencia con nosotros. Como curiosidad, cuando se trata de navegación por canales angostos, tenemos un procedimiento que se llama “navegación por índices paralelos” y esto consiste en medir una distancia lateral a algún peligro o algún punto de referencia que tengamos en la derrota (se realiza por ambas bandas) y se traza una línea paralela al rumbo con esa distancia que hemos medido. Entonces una vez vamos navegando, con el radar y tomando la línea de referencia tenemos que tangentear siempre esa línea con el peligro o marca que hayamos tomado, eso significaría que vamos justo por la derrota, en cambio, si esa línea está más o menos cerca de la referencia significa que estamos a babor (izquierda) o a estribor (derecha) de la derrota.
Y, además, contaros que los paisajes de los Canales son espectaculares, por el resguardo que dan, la mar suele estar como un espejo que refleja las montañas de ambos lados. Hay una zona que se pasa muy cerca de lo que se conoce como “ventisqueros” esto es, una acumulación de nieve esculpida por el viento en una montaña y es impresionante de ver. Es imponente y sobretodo muy muy bonito poder navegar por estos Canales (¡os dejo alguna foto para que lo veáis!)
Ahora mismo, nos encontramos ya cruzando (por penúltima vez en esta Campaña) el Mar de Hoces para llegar a la Antártida. Ayer nos hizo mala mar y el barco se movió bastante pero por suerte hoy ya está mucho mejor así que, ¡a disfrutar del miércoles!
Y, como siempre, os seguiré contando.