Navegación Virtual segunda Álvaro de Mendaña

Segunda expedición de Álvaro de Mendaña (1595): el archipiélago de las Marquesas y Santa Cruz

Letra T

ras la expedición a las Salomón, Álvaro de Mendaña gestó un ansia de conquistador que le llevó a preparar un asentamiento en el archipiélago descubierto. Así pues, en 1574, con 32 años de edad, consigue de Felipe II la firma de un asiento y las capitulaciones para colonizar las nuevas tierras descubiertas.

La expedición no alcanzó las Salomón por no saber exactamente dónde estaban, pero descubrió nuevas islas a las que llamó Las Marquesas y Santa Cruz.

Las capitulaciones se firmaron el 27 de abril de 1574 por el rey Felipe II y refrendadas por su secretario Antonio de Eraso. En ellas quedaba claro que el negocio correría a cargo exclusivo de Mendaña, sin coste para la Corona. Dice el texto:

  «... Llevaría 300 hombres, 50 de ellos casados con mujeres e hijos. También transportarían vacas de vientre, 10 yeguas de vientre, 10 caballos, 20 cabras parideras, con los machos necesarios, 20 ovejas, 2 carneros, 10 puercos, 2 machos, para que todo se multiplique y haya para la sustentación y entretenimiento nuestro, de la dicha gente...»

Dos normas debía cumplir: las Ordenanzas sobre nuevos descubrimientos, firmadas en Madrid el 16 de agosto de 1563, y las instrucciones específicas para el viaje de Mendaña. Como garantía, el Consejo obligaba a firmar ante un escribano el compromiso sobre bienes inmuebles y una fianza de 10 000 ducados. El Consejo le otorgaba un permiso para explorar, poblar y pacificar las nuevas tierras, además de:

  «...merced del adelantamiento de dichas islas por la vuestra vida y la de un hijo, heredero o sucesor vuestro, cual vos señalareis, de lo cual os mandamos dar título y despacho necesario con que por razón deste oficio no hayáis de llevar, ni el dicho vuestro sucesor salario alguno...»

La cédula de nombramiento del adelantado le otorgaba la gobernación y capitanía general de las islas occidentales descubiertas. El salario estaba condicionado a las conquistas de nuevas tierras y de los frutos de la tierra. También se hacía merced del Alguacil Mayor de las islas, por su vida y la de su sucesor, con facultad para poner o quitar alguaciles en los lugares poblados, y se autorizaba a llevar un determinado número de esclavos y la exención de los habituales tributos. También se le otorgaba independencia de los virreyes y Audiencias comarcanas de las Indias Occidentales.

Respecto a la selección de la gente:

  «...vos estaréis advertidos que habéis de procurar que sea gente limpia y no de los prohibidos a pasar a aquellas partes...»

La expedición la formaban cuatro naos:

San Jerónimo, capitana de 200-300 toneladas; iban a bordo Álvaro de Mendaña, Isabel Barreto (su mujer), Pedro Fernández de Quirós (piloto), Felipe Corzo o Coros, Diego, Lorenzo y Luis Barreto (hermanos de Isabel) y Mariana de Castro, esposa del almirante Lope de Vega.

Santa Isabel, almiranta, de 200-300 toneladas; iba a bordo el almirante Lope de Vega.

San Felipe, galeota de 50-60 toneladas usada para exploración.

Santa Catalina, fragata al mando de Alonso de Leira.

Iban además 378 personas: 280 de armas y el resto mujeres, niños, criados y esclavos. De ellas, 47 quedaron en la isla Santa Cruz, entre los que se encontraban el vicario Juan Rodríguez de Espinosa, el capellán Antonio de Serpa y Luis Andrade, jefe de reclutamiento; además de otras víctimas de enfermedades y luchas contra los indios. 182 se fueron al fondo con la Santa Isabel; 50 murieron en la travesía de Luzón; un número incierto pereció en la galeota San Felipe y en la fragata Santa Catalina. (Ref.: Los descubrimientos de Mendaña, de F. Morales Padrón, relación de la gente en cada nao).

Diego Barreto muere en Santa Cruz por el flechazo de un nativo.

Al zozobrar la fragata Santa Isabel mueren Lope de Vega, Alonso de Leira y el capitán de tropa Diego de Vera, junto con los otros 182 miembros de la dotación y pasaje de la fragata Santa Isabel, al zozobrar el 7 de septiembre de 1595, en el tránsito de la isla de Santa Cruz a las Marianas. Su esposa se salva al ir a bordo de la nao capitana.

Pedro Merino Manrique de Castro, maestre de campo y sesentón, fue ajusticiado el 8 de octubre de 1595 por sus desmanes contra los nativos, que desembocaron en la muerte del caudillo Malope, junto con su privado Tomás de Ampuero y el alférez Juan de Buitrago, jefe de la partida contra los indígenas.

Escribano: Andrés Serrano.

Andrés del Castillo, Juan de Isla, Diego de Vera, Luis BarretoFélix Corzo.

Juan Leal fallece en el fondeo de Cavita y fue muy llorado.

Durante la travesía muere el general Don Álvaro de Mendaña y le sucede en el cargo su esposa Isabel Barreto. Toribio de Bedeterra y Manuel López testificaron en la probanza de Isabel Barreto como heredera viuda de Mendaña.

    

Este sitio web está gestionado por la Armada y utiliza cookies propias y/o de terceros para la publicación de contenidos web a través de la recolección de información de los datos personales de tipo: idioma de presentacion, si el usuario está en una nueva sesión o visita, distinguir usuarios y sesiones, procedencia web.

Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee.

Si pulsa el botón "aceptar cookies", se considera que acepta su uso. Encontrará más información, incluida información sobre cómo configurar las cookies, en nuestra Política de Cookies.

Aceptar seleccionadas Política de cookies