Expedición de Pedro Sánchez Pericón en la "San Jerónimo (1566), en apoyo a Legazpi

Era noviembre de 1565 cuando se inician los trámites para cumplir la citada orden. Inicialmente se piensa en la nao Concepción, pero se desechó por el estado de mantenimiento en el que se encontraba.
Se optó por el galeón San Jerónimo. Este era una nao con velas cuadras en los palos trinquete y Mayor proel, mientras que el resto van en vela latina. En el bauprés va una cebadera. Con un desplazamiento entre 100-150 toneles tenía una cierta inestabilidad cuando navegaba de través.
El capitán era Pedro Sánchez Pericón del que poco se sabe. Nació en Málaga y el cronista Juan Martínez escribió que “... era mísero, melancólico, enemigo de la afabilidad y amigo de la soledad, codicioso, aunque le teníamos en reputación de cristianísimo, según era devoto en orar; era amigo de su propia opinión e parescer; e no tan prudente cuanto el cargo requería ..."
El piloto Lope Martín, procedente de la expedición de Alonso de Arellano y que iba a bordo del patache San Lucas y que colmó dos meses antes que Urdaneta el ansiado tornaviaje. Pero ante la sospecha de una deserción intencionada, la investigación desembocó en un juicio contra Arellano y su piloto. La aplicación de la pena se demoró por entender que la responsabilidad jurídica correspondía a Legazpi. Así pues, la Audiencia consideró que era oportuno embarcar al mulato Lope Martín y someterle al juicio de Legazpi a su llegada a Filipinas.
Escribe el cronista: "... encargarle de nuevo el pilotaje de semejante nao, habiendo cometido lo que cometió con el señor Capitán General y viniendo a estas islas, apartándose de su flota y capitana de maliciosamente, por venir y tornar solo, sin superior... Lope Martín, público y notorio es que, siendo marinero y piloto en el mar océano, cometió otras dos bellaquerías semejantes …" esto explica lo que el mulato "... dixo al capitán: si vos pensáis de me llevar a Cebú, vivís engañado, porque a la hora en que allá me viese, me ahorcaría el gobernador ..."
El día 21 de febrero de 1566 se desplaza desde Acapulco una fuerza de 50 soldados para constituir la fuerza militar de la San Jerónimo.
El 1 de mayo de 1566 se hacen a la mar. La expedición estuvo plagada de circunstancias adversa, entre ellas el asesinato del capitán y de su hijo. Finalmente completaron el viaje arribando a Cebú y llevando la ayuda enviada.