Expedición de Hernán Cortés a la Baja California (1535)

Cortés sin pensarlo mucho puso en marcha una nueva expedición comprometiendo su patrimonio personal. Denunció a Nuño Guzmán ante el consejo de Indias por su comportamiento con los hombres de la Armada que envió de exploración, pero ante la inactividad escribió:
"…Viendo el poco remedio que tenía por la justicia, acordé dejello perder..."
A pesar de los contratiempos, Cortés parco al desánimo, apresto tres naos para tomar posesión:
- La Santo Tomás, de nueva construcción, al mando de Francisco de Ulloa
- La San Lázaro, cuyo capitán seguía siendo Hernando Grijalva.
- La Santa Águeda, de nueva construcción.
Partieron de Acapulco y el día 3 de mayo de 1535 fondearon ante la ribera descubierta por el piloto Jiménez. Cortés toma posesión de aquellas tierras de la Baja California, al que en atención de la fecha pone por nombre Santa Cruz de la Baja California. El mar colindante lo asemeja al Adriático y también lo llaman mar de Cortés o Bermejo.
Cortés envía de vuelta a la Santo Tomás y la San Lázaro para buscar provisiones y colonizadores para las nuevas tierras. Una vez aprovisionadas en el camino de regreso un temporal les hace embarrancar en la costa.
Enterada Dña. Juana de Zúñiga de lo acontecido, manda dos nuevas naos al mando de Jorge Cerón, primo de Alvaro de Saavedra y de Hernando Grijalva en socorro de las naos accidentadas y recupera las mercancías de ambas naos. En el tránsito descubren la isla de Cardona en honor a los numerosos cardos existentes en la isla. Arriban a su destino y Francisco de Ulloa se queda en el asentamiento de Santa Cruz de la Baja California.
Cortés regresa y en su camino de vuelta encuentra la nao San Lázaro y tras repararla la incorpora a su armada. Surge en Santiago de la Buena Esperanza, actualmente en Manzanillo, finalizando la breve expedición a la Santa Cruz de la Baja California.