Expedición de Íñigo Ortiz de Retes (1545), de la expedición Villalobos

A la muerte de Francisco Merino en una incursión realizada sobre Mindanao, Íñigo Ortiz de Retes fue nombrado maese de campo por Villalobos.
El cronista Fray Jerónimo de Santisteban califica a Ortiz de Retes como: “…Alférez Mayor y Maestre de campo, un honrado hidalgo de corazón y obras, hombre animoso y trabajador…” Esta característica le hizo acreedor de la confianza del general y que le confiase los pliegos cruzados entre Villalobos y Jorge de Castro, a la sazón gobernador portugués de la Molucas y la campaña de intento del nuevo tornaviaje.
Así pues, en la primavera de 1545, Villalobos ordenó a Íñigo Ortiz de Retes al mando de la nao San Juan agotase la última oportunidad de encontrar una ruta de vuelta por el Pacífico, diferente a la explorada por Bernardo de la Torre. De la expedición no se tiene constancia de la dotación de la nao, solo se tiene noticias del piloto Gaspar Rico como acompañante de Ortiz de Retes en la expedición.
Los españoles de la expedición de Villalobos se encontraron unas tierras insalubres y fueron incapaces de encontrar el camino de vuelta a Nueva España por lo que tuvieron que solicitar ayuda a los portugueses y optar volver a España por la Ruta portuguesa, es decir por el Índico. El recelo con los portugueses era grande y algunas veces incluso existía cierta hostilidad.