Expedición de Fray Tomás de Berlanga (1535)

De esta manera surgen las exploraciones por la ribera occidental del nuevo Mundo. Lo normal de la navegación de exploración es que fuera de cabotaje, cuidando de mantenerse a la vista de costa; cuidando de no engolfarse y perder así la posibilidad de proveerse de agua, leña y víveres para las subsiguientes singladuras. Es seguro que los vientos, las borrascas y las corrientes jugasen alguna que otra mala pasada y alejasen de la costa algunas embarcaciones.
En 1528 llegaba a Sevilla Francisco Pizarro para concretar con la corona la conquista de Tumbes o Perú. El 25 de julio de 1529 se firman en Monzón, Toledo las capitulaciones. Estas capitulaciones y la interpretación que se hicieron de ellas, trajeron una serie de luchas internas entre los integrantes de la expedición de Pizarro y Diego de Almagro.
Las desavenencias entre ambos llegaron a la corte y el emperador Carlos I por real provisión de 31 de mayo de 1534, determina los límites de ambas gobernaciones. Las imprecisiones en las líneas de delimitación de los territorios entre ambos aspirantes, dio lugar a que, en el Rey Carlos I dispusiera que el obispo de Panamá, Don Tomás de Berlanga, fuese para conocer y poner fin a las desavenencias entre ambos capitanes.
Este viaje lo haría por vía marítima partiendo de la villa Nombre de Dios, de nombre Puerto de Villanueva del Puerto Viejo en Panamá, a Lima.
La navegación tuvo una serie de encalmadas y las corrientes marinas, desconocidas hasta poco años después, lo apartaron de su derrota y lo llevaron hasta un archipiélago que fray Tomás de Berlanga bautizaría como las Galápagos por la cantidad de grandes quelonios que habitaban dichas islas.
En su tránsito deben arribar en la bahía de Caráquez, Ecuador, y pasar por la Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo. Es desde esta villa que fray Tomás comunica el descubrimiento y descripción de estas islas al emperador Carlos I de España,
La Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo, fue fundada el 12 de marzo de 1535 por Francisco Pacheco, por orden de Diego de Almagro, y se encuentra muy cerca de la bahía de Caráquez, en la región donde desembarcaban los barcos de los españoles.
Pasado un tiempo embarcan de nuevo y continúan su ruta a El Callao y Lima.