Primera expedición de Álvaro de Mendaña (1567-1568): el descubrimiento de las Islas Salomón

n la primera mitad del siglo XVI era común en Perú la idea de que existían a poniente islas muy ricas, aún desconocidas. Esta creencia se atribuye, en parte, al descubrimiento del archipiélago de las Galápagos en 1535 por el dominico español Tomás de Berlanga, obispo de Castilla del Oro, que las llamó Islas Encantadas.
Hacia 1553, circulaba la idea de que a poniente del Perú había grandes islas pobladas de «… gentes ricas y abastadas de muchos metales de oro y plata…». Después, hacia 1586, se contaba que el inca Túpac Yupangui descubrió unas islas que llamó «… Hahuachimbi y Ninachumbi…» y de donde trajo mucho oro y plata.
El gobernador Lope García de Castro, a la sazón gobernador y presidente de la Audiencia de Perú en 1567, escribe al Rey una carta fechada el 23 de septiembre de 1565, informándole de que había concedido autorización para una armada al capitán Pedro de Ahedo; sin embargo, confidencias posteriores advirtieron al gobernador de un posible alzamiento en la mar contra el capitán.
Sarmiento de Gamboa, hacia 1572, menciona que la información sobre el inca Túpac Yupangui la obtuvo gracias a contactos con unos mercaderes que llegaron a las costas peruanas y le proporcionaron dichos datos. Solicitó permiso para organizar una expedición en busca de esas islas y, como dice en una carta fechada el 4 de marzo de 1572, de manera explícita: «… Y puesto que a mí se me ofreció la empresa y total gobierno de la armada, yo insistí se encomendase a Álvaro de Mendaña, sobrino del licenciado Castro, por obrigalle a que favoresciese con más calor el negocio…».
No existe un documento que explique, por parte de Mendaña, el objeto de la propuesta de expedición. Sí consta que el 16 de agosto de 1563, firmado en Madrid, el gobernador García de Castro recibió traslado de «… la orden que se había de tener en los nuevos descubrimientos por mar …». Era una norma para cualquier expedición descubridora que se pudiera llevar a cabo en el Mar del Sur. Entre otras cosas se recomendaba que:
Composición de la expedición
La expedición estaba integrada por dos naos de cuatro palos, con bauprés con cebadera, trinquete y mayor con velas redondas, y el mesana con vela latina. Tenían el castillo poco elevado; la toldilla o alcázar era algo más alta:
Principales integrantes